Un abrazo enorme, mi gratitud infinita y un «hasta luego»
Estimados compañeros, queridos amigos:
Hay momentos en la vida que marcan un antes y un después, y la verdad es que hoy me encuentro ante uno de esos instantes que te remueven por dentro. Tras más de cuarenta años entregados en cuerpo y alma a esta maravillosa profesión, a mediados del próximo mes de septiembre el SES me jubila. Y como la vida y la vocación se entrelazan por hilos invisibles, al retirarme de la actividad principal, por ende, también me toca decir un hasta luego al SIMEX.